Los Micronautas no son pájaros disecados


No hay malla cebollera ni saco de esparto que lo retenga. De regreso a la ensalada de la historieta tras un encierro voluntario de veinte años tras las tapias de la Tibetaberna (Calle de la Trompeta 13, Logroño), Yango el rompesacos se llega para convertir Admiradores de Bill Mantlo en un blog más raro. Superviviente del ahogo editorial de 1992, uno de los máximos fabuladores de la Perestroika viene dispuesto a hacer del resto del camino un impracticable tropiezo de secretos; sobre la mediana de la realidad, a medio camino entre Francia, Andorra y Españistan, el mensajero del ciego ha vadeado autopistas y cajas de frutas hasta conseguir un esperanzador documento sobre el monstruo del copyrateo. Materia que hoy acercamos a nuestros dieciocho ronroneantes a fin de que confirmen la veracidad de la lenta pero bien recibida sentencia popular Avena avienta Averroes.


Treinta años no eran nada

Al ovillo de una posible [link]--> película micronáutica producida por J. J. Abrams le sigue el descuido de la revisión. El paladeador de comicbooquerones se presenta como un loco "¿Qué Micronautas nos traerían al multicine?" Si el saltamontes tuvo su tebeo y los hijos de Rom salían en... pero cuando Recerca los franquició para estas tierras no los trajo a todos. ¡Miaaauuugh!
Un estadio prodrómico de mareo y nausea comienza cuando abrimos los ojos a aquella luz, persiguiéndola desde las baldosas de la cocina al techo, a saltos sobre la chata claridad. El intocable redondo de ternera, ese sacrificio clavado a la puerta de todo proceso industrial, parece querer abrirse como una cruz a la cuestión por la que toda doctrina capital se reza por inútil, ¿los personajes de ficción tienen también derechos? De la enfermedad al linchamiento jurídico, el monstruo del copyright dice siempre NO.
La bestia del copyrateo mantiene todavía presos tanto la ficción de los muñequitos como el ensueño de la pequeñez multiplicándose de aquelllos papeles coloreados sin que se tenga noticia de algún alboroto empresarial organizado entre los muchachos de Hasbro y los golfillos de Marvel. Pero llega el cine y de su lado el dinero, otra vez. Solo aquí el lector es capaz de salvar el absurdo de esa idea. El lector que rescata recuerdos conoce todos los agujeros del saco. Sabe de dos gatones que se acabaron arreglando:

El Topo, por recomendación entusiasta de John Lennon, fue comprada y distribuida en Estados Unidos por Allen klein, el presidente de la compañía Appel que comerciaba con los discos de los Beatles y los Rolling Stones.También por recomendación de John Lennon, Klein me dio un cheque de un millón de dolares para que filmará lo que a mí me diera la gana. Realicé La montaña sagrada. El éxito de estas dos obras entusiasmó al productor exacerbando su codicia. me propuso su gran idea: filmar Historia de O, una novela pornográfica sadomasoquista con hermosas mujeres humilladas de diversas formas. Klein ya había entusiasmado a inversores ingleses y contaba con tener un éxito comercial sin precedentes. La tentación era grande. Acepté viajar con él a Londres. En un hotel tubular, semejante a una torre, lo esperaban los productores ingleses para firmar el contrato. [...]
Salí huyendo del hotel, regresé a Nueva York, llamé por teléfono al multimillonario Michel Seydoux, que en Francia había ofrecido producirme una película. Le propusé Dune. Aceptó. En unas cuantas horas, mi mujer y yo hicimos las maletas y partimos con nuestros hijos hacia París, sin dejar una dirección donde Allen Klein pudiera encontrarme. Este reaccionó con una tremenda ira. Supe por uno de sus empleados, amigo mío, que había dicho: "¿Quién se ha creído que es este traidor? A causa de su vanidad artítica me ha hecho perder millones de dólares. Voy a encerrar el negativo de sus películas en una caja fuerte blindada. Desde hoy, hasta el día de su muerte, nadie las vera." [...] A mí también me embargó el odio: vi a Klein como un asesino cultural, un buitre asqueroso en espera de mi muerte para llenar mis bolsillos con exhibiciones póstumas. En fin, un maldito gánster. Respondí a su ataque gracias a que conservaba copias de mis películas en vídeo. En cada país que yo visitaba, dejaba gratuitamente copias a los vendedores piratas [...] durante unos treinta años. Investigando en internet, Klein descubrió la dirección de uno de esos piratas. Amenazó con demandarlo. Aterrado, el pobre hombre me llamó. Yo decidí asumir la culpabilidad y defenderme legalmente. El proceso comenzó en Francia. [...] Ya Klein había litigado con los Beatles, los Rollings Stones y Phil Spector, ganando los tres procesos. Se me exigía como reparación varios millones de dólares. Si perdía el combate quedaría arruinado para toda la vida. Cuando empezó el litigio, observé que sentía miedo. Me dije: "Es normal tener miedo, sin embargo esto no me obliga a ser cobarde". [...] Cuando parecía que esta batalla legal nunca iba a terminar recibí la llamada telefónica de Marilyn Manson y su proposición de que filmáramos Los hijos del Topo. Klein tenía los derechos no solo de las nuevas versiones que se hicieran de la película, sino también de las antes-del-Topo y de las de después-del-Topo. Vi que nunca, si seguía obcecado en combatir, podría llevar a cabo ese proyecto. ¿Qué hacer? Otro koan más que resolver...
Descolgué el teléfono y llamé a Nueva York a Jody Klein, de 40 años, hijo de Allen. Le dije: "Nuestra querella puede durar diez años o más. Aunque ustedes sean ricos, están pagando abogados que les cuestan una fortuna: el interés de ellos es alargar el proceso. Yo en cambio tengo un acuerdo con Maître Bitoun: él trabaja a porcentaje, yo no desmbolso ni un euro. ¿No le parece mejor que lleguemos a un acuerdo amigable?". Me contestó: "Tiene usted toda la razón. Las nuevas generaciones desean ver sus películas. En este momento yo me ocupo de la sección de DVD de nuestra sociedad. Sería bueno ofrecer a ese extenso público una edición con copias restauradas lo antes posible." "¿Y por qué entonces no nos reunimos en algún sitio y damos fin a este asunto?", propuse. [...] No podía imaginarme cómo iba a ser el encuentro con mi monstruoso enemigo... [...] Sentí acercarse unos pasos. Transpiré. "¿Nos insultaremos, nos daremos de golpes, tendré tal asco al verle que vomitaré? ¡Son treinta años de odio mutuo!" Cuando Allen Klein abrió la puerta vi a un caballero de mi misma edad, de ninguna manera obeso, con un rostro sensible coronado por una noble cabellera blanca. Se hubiera dicho un hermano mío. Él me observó un segundo y luego exclamó con gran sorpresa: "¡Íncreible, nunca imaginé que usted fuera bello!". Le respondí: "¡Y yo nunca creí que usted pareciera un maestro espiritual!". Nos dimos un abrazo. Mi odio se deslizó de mi cuerpo como si fuera un abrigo viejo. [...]
Al amistarnos habíamos hecho un bien a nuestras familias, al público, al mundo.



Fragmentillo robado al libro El maestro y las magas, págs. 290 a 295, su última parte. Un anecdotario en el que Alejandro Jodorowsky cuenta cómo aplicó a la vida los koans aprendidos junto a su maestro Ejo Takata en varias ocasiones -en esta misma sección se encuentra una anécdota comiquera muy curiosa sobre François Boucq y la interrupción de la serie Cara de Luna (pág. 288), y los que hayan leído algunos de los otros libros del guionista de Bouncer sabrán lo importante que fue para él el descubrimiento de uno de los filósofos más barbudos presente en nuestra columna de cromos y linqueos; también, los lectores de tebeos capaces de requemar con la vista cualquier material historietil sin distinción de su origen conocen la semejanza entre la obra El corazón coronado y el Hulk mantliano, que trataremos algún día-. Si el fénix se inflama cuando todo está listo para perderse, todavía cabe esperar lo mejor por parte del productor J. J. Abrams. No sé quién es, pero ya le veo capaz de juntar a los dos grupos de muchachos empresarios convencidos de la necesidad de reunir a todo el elenco del Microverso.

"¡Por el Barón Karza, que si Marvel y Hasbro no aciertan a amistarse, lo que van a escuchar no será el sonido de una mano aplaudiendo sino el de una mano repartiendo unas sonoras collejas!"

4 comentarios:

lord_pengallan dijo...

Pues nada, ilusionémonos y transformemos el universo. No nos queda otra.

Ismael dijo...

Da para creer la cosa. Yo apostaría por los episodios del Pozo de Prometeo (no recuerdo si se llamaba así). Porque no hay dinero para llevarlos a las galaxias, y que los jugueteros querrán ver su juguetes moviéndose entre personas reales. Quizás se atrevan a recrear los ambientes ochentero.
Estos meses estuve hojeando las grapas Forum de La guerra de las galaxias, no compré ninguno, y aparecen historias muy raras. Deben estar muy pegadas al juguete. Compra el libro del Mecha cohete en Amazon.

David H. dijo...

BRUCE
MICHAEL MANTLO JUST FREINDED ME ON FACEBOOK AND TOLD ME BILL WILL LOVE MY LATEST ROM YOUTUBE VIDEO!

I WILL BE POSTING ABOUT THIS TODAY OR TOMORROW.

Ismael dijo...

Un vídeo realmente revelador. ¡La empresa Marvel está controlada por los fantasmas/wraiths!